Cómo saber si estás cobrando demasiado poco
Trabajar mucho y llegar justo a fin de mes es la señal más clara, pero no la única.
Señales habituales
Tienes la agenda llena pero no ahorras. Aceptas todos los proyectos sin negociar. No puedes permitirte vacaciones ni formación. Tus clientes nunca discuten el precio.
Haz la comprobación
Calcula cuántas horas facturas realmente al mes, multiplica por tu precio y resta gastos. Si el resultado está por debajo de tu objetivo, tu tarifa no es suficiente para el volumen de trabajo que tienes.
Qué hacer después
Subir precios a nuevos clientes primero, reducir el tiempo no facturable o crear servicios de mayor valor son vías compatibles entre sí.
Los resultados son estimaciones orientativas y no constituyen asesoramiento fiscal, financiero ni profesional.